Marcas activistas - Laia Vives

Marcas activistas: cómo crear o liderar un movimiento.

A lo largo de la historia han habido grandes y pequeños movimientos motivados por la indignación o la necesidad de luchar, defender o proteger aspectos relevantes para la sociedad en un momento dado.

Actualmente, están cambiando tantas cosas y de forma tan acelerada, que no siempre somos conscientes y capaces de anticipar las consecuencias de una inercia que nos arrastra hacia destinos que deberíamos evitar a toda costa.

A veces, aparece algún “iluminado” que nos pone en alerta sobre estas trágicas consecuencias, pero si este no es capaz de convencer a un segundo, al primero simplemente lo tachamos de “raro”.

 

Qué es un movimiento.

“De un modo genérico se utiliza para referirse a un conjunto de cambios que se desarrollan y extienden durante un tiempo determinado dentro de un área de la actividad humana como el arte o la política. En este sentido se puede identificar con el concepto de ‘corriente’.

Movimiento puede significar también una revuelta, sublevación o rebelión.”

Cuando se intenta definir el concepto movimiento, suele ir muy asociado a los movimientos sociales. De hecho, la mayoría de información que se puede encontrar en la red, va más bien enfocada a definir y desgranar a estos.

Pero como esto es un blog de branding, más adelante voy a nombrar algunos ejemplos desde el punto de vista de las marcas.

Lo que todos mantienen en común es que se trata de:

  • Una acción colectiva.
  • Tienen una naturaleza temporal.
  • Están orientados al cambio, o incluso, proponer una nueva forma de hacer.
  • Basados en un propósito o una ideología.
  • Poseen rasgos identitarios reconocibles.
  • Y tienen cierta estructura y organización.

Observando estas características, no resulta difícil entender porqué muchas movilizaciones han acabado derivando en una organización, una compañía o incluso una marca propia.

Los últimos años han estado caracterizados por una sociedad cada vez más cansada y desilusionada con gobiernos que parecen no saber (o no querer) poner solución a temas tan delicados como la crisis económica, la migración, las injusticias sociales o problemas con el medio ambiente.

Ante esta situación muchas marcas han decidido tomar las riendas y se han lanzado a liderar estos cambios.

Las grandes marcas siempre han tenido un gran poder de movilización. Y hoy, con las RRSS como principal canal de comunicación, este poder se ha traspasado incluso hacia las más “pequeñas”.

Las marcas que consiguen construir una comunidad basada en la naturalidad y la transparencia, poseen un poder incalculable y pueden aprovechar esa conexión para proponer cambios significativos para la sociedad.

Para una marca, esto puede suponer una diferenciación mucho más efectiva que el simple hecho de tomar postura. En un movimiento, necesitas pasar a la acción y actualmente, esto está mucho mejor valorado. La sociedad está cansada de tanta palabrería y pocas nueces.

Si estás pensando en crear un movimiento, debes tener en cuenta que tu marca debe actuar como facilitador. Es decir, ofrecer un espacio, un evento, una plataforma, fomentar la colaboración, la participación… Pero asegúrate de que tu marca no toma un papel demasiado protagonista o convertirás el movimiento en una campaña o un evento que, más temprano que tarde, se disolverá.

Son las personas las que mantienen vivo el movimiento.

¿Por qué funcionan los movimientos?

Las personas somos animales sociales. Nos mueve el sentimiento de pertenencia. Cuando nos organizamos y agrupamos, nuestra motivación aumenta porque somos capaces de conseguir mucho más que cuando actuamos solos.

Tu función como facilitador del movimiento también es la de fortalecer este sentimiento de pertenencia.

Tipos de movimiento

Si analizamos los movimientos desde el punto de vista del branding podríamos destacar varios tipos:

  • Movimientos basados en una actitud.

Red Bull ha sido un referente en la movilización a través de una actitud: Los que viven su vida al límite. Su comunidad crece y se enriquece a través de contenido generado por los propios usuarios.

La marca patrocina eventos de deportes extremos, facilita material y espacios necesarios para que los amantes de estos deportes puedan practicar sus piruetas sin “excesivo” riesgo. O incluso, lleva a cabo acciones “imposibles” como llevar un hombre a la estratosfera para tirarse en paracaídas.

Todo este conjunto de acciones mantienen viva la pasión y refuerza el espíritu identitario de las personas que se disfrutan con este estilo de vida.

 

A un nivel más “emprendedor”, Frank Scipion lleva varios años organizando el evento TribuCampCon él intenta reunir a todos aquellos profesionales que quieren formar parte del movimiento “Knowmada”. Un estilo de vida llevado hoy día por muchos blogueros y emprendedores digitales que “viven de compartir sus conocimientos y dedicar su tiempo a mejorar la vida de las personas”.

En este evento se comparten experiencias y se dan charlas informativas por distintos emprendedores que han tenido que crear su negocio digital desde cero. Es una oportunidad para hacer networking con otros emprendedores y aprender.

 

  • Movimientos sociales.

Greenpeace es un movimiento global que actúa para poner fin a los abusos contra el medio ambiente. Además, también trabaja junto con otras organizaciones por la concienciación y protesta contra el cambio climático.

Sus campañas y acciones tienen un aire más activista y en este artículo explican porqué este movimiento está teniendo poca visibilidad en España.

 

Desde Extraordinaria, también llevan algunos años liderando un movimiento formado por “mujeres emprendedoras que quieren vivir de su talento”. Su objetivo principal: empoderar a la mujer. Una comunidad que no para de crecer año tras año y que organiza varios eventos presenciales en Barcelona.

En estos eventos, además de varias sorpresas, se dan charlas y debates relacionados con el mundo del emprendimiento y donde la emoción está muy presente en cada uno de los eventos.

Evento Extraordinaria

Fuente: Extraordinaria

 

  • Movimientos que proponen un comportamiento.

El movimiento Zero waste  también ha ido ganando adeptos con el paso del tiempo y en cada país es liderado por distint@s bloguer@s o incluso marcas muy vinculadas al movimiento. Utilizando las redes sociales como principal canal de exposición de su vida casi 100% zero waste, consiguen demostrar que los cambios en nuestros comportamientos son totalmente viables.

Proponen otra forma de consumir eliminando al máximo la cantidad de basura que generamos. Volver a comprar a granel, comprar en el pequeño comercio de cercanía o incluso producir tus propios alimentos o productos de cosmética.

En España, pequeñas marcas que venden productos ecológicos y que cuidan el medio ambiente suelen organizar eventos para dar charlas informativas y dar visibilidad al pequeño comercio local.

Festival Zero Waste

 

Muy relacionado con el movimiento Zero Waste, Mariana Matija junto con Clara Pérez iniciaron en Medellín una iniciativa ciudadana llamada “Mejor sin pitillo”. Esta iniciativa surgió con el objetivo de dar visibilidad a los establecimientos conscientes y reducir el uso de las pajitas de plástico con un sencillo cambio de comportamiento: no ofrecer las pajitas por defecto ni tenerlas a la vista.

Ahora ya ha llegado a varias ciudades europeas y aquí puedes leer la entrevista que hice a Camila Gonzalez. La persona encargada de encabezar esta iniciativa en Barcelona.

 

  • Movimientos que inspiran un compromiso.

Ausonia lleva muchos años encabezando la lucha contra el cáncer a través de eventos, campañas y donaciones para combatir esta horrible enfermedad, utilizando el lazo rosa como símbolo identificativo.

Ausonia

 

  • Movimientos basados en una provocación.

Anima Naturalis lleva muchos años liderando la lucha por la eliminación del uso de pieles de animales en la moda. Recientemente, han vuelto a convocar a su comunidad para posar desnudos y con sangre artificial por encima frente al Corte inglés de Barcelona.

Esta convocatoria también iba acompañada de una segunda campaña en la que se invitaba a llenar las RRSS con fotos de personas desnudas y un cartel con el titular: “Viste tu propia piel”.

Anima Naturalis

 

Cómo incitar un movimiento

La creación de un movimiento tiene una estructura muy parecida a la creación de una marca, donde necesitarás definir tu objetivo principal, dotarle de identidad y crear tu plan de acción.

 

1. Busca tu motivación.

Si tu no te emocionas con la causa, difícilmente conseguirás movilizar a los demás.

En esta primera fase toca asentar las bases del movimiento. ¿Cuál es tu propósito? ¿Vas a defender una causa o vas a luchar contra algo establecido? Escoge un objetivo claro que sea fácil de entender y que conmueva el alma.

Ahora decide los códigos de conducta que guiarán el movimiento. ¿Se hará desde la rebeldía? ¿Desde la concienciación en positivo? ¿Vas a establecer algún tipo de límite?

Definir los valores del movimiento permitirá que, las personas que se sienten identificadas con la causa y la forma en la que se lleva a cabo, puedan sentirse parte del movimiento.

Recuerda que uno de los puntos clave es el sentimiento de pertenencia. En esta primera fase no debes ir a convencer si no atraer aquellos que comparten tu misma visión. Tu comunidad hará fuerte al movimiento.

Si vas a liderar ese movimiento desde tu marca pregúntate: ¿Están tus productos o servicios alineados con esa visión? Si no es así, tal vez deberías plantearte si tu marca está preparada para liderarlo.

 

2. Añade personalidad y agita el movimiento.

Ahora que ya tienes las bases asentadas, tienes que empezar a dar forma al movimiento. ¿Quién será el líder? ¿Quién será el círculo más próximo? ¿Cómo se reconoce al movimiento?

Piensa en un “claim” o un “hashtag” que lo identifique, así las personas que quieran participar tendrán claro cuál es el mensaje principal.

Escoge un lenguaje expresivo o visual para dar forma al movimiento. Un lazo, un color, un objeto… ¿Tal vez un ritual que se repetirá una y otra vez?

También te puede ayudar definir quién quedará “excluid@” para saber dónde empieza y dónde termina el movimiento.

 

3. Extiende el movimiento.

Cuando tengas todo esto definido, decide: ¿Cuándo y dónde darás a conocer tu movimiento? ¿Cómo os vais a comportar de forma colectiva? ¿Ya tienes tu señal o ritual? ¿En qué territorio os vais a mover?

Recuerda: esto va de movilizar. Necesitas preparar un lugar de encuentro para todas aquellas personas que están deseando ser parte del movimiento.

¿Será un espacio físico? ¿Una plataforma digital? ¿Un evento? ¿Estará libre a la participación o estará cerrado con el objetivo de aumentar la sensación de pertenencia? Crea un espacio abierto al debate para que los integrantes sientan que también pueden aportar sus ideas.

Aún así, recuerda mantener unas bases que permitan la entrada a nuevos participantes sin perder la esencia del movimiento. O de lo contrario, podría dispersarse tanto que acabaría disgregado porque cada uno tiraría hacia un lado distinto.

 

Hoy día existen webs informativas y educativas para facilitar todo el trabajo de organización y movilización a aquellas personas que no saben por dónde empezar o que en un momento dado puedan sentirse bloqueadas y no saber dar el siguiente paso. European Change Makers es una de mis favoritas.

Aquí encontrarás distintos materiales, consejos y casos de estudio para saber cómo lo han conseguido otros. No subestimes tu capacidad de movilización. Planea cada detalle y conseguirás maximizar el impacto.

Después de este artículo no te quedan demasiadas excusas para que puedas pasar a la acción. ¿Te ha parecido útil? ¿Me he dejado algún punto importante a tener en cuenta?

Siéntete libre de participar en los comentarios y así, juntos podremos añadir más información.

¡Gracias por leerme!

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